La cascarilla de arroz, subproducto de la molienda del arroz, se utiliza en la elaboración de cerveza como un adjunto que ayuda a reducir costos y mejorar la eficiencia del proceso de maceración al facilitar la filtración. Aunque no aporta tanto sabor como otros granos malteados, puede influir en la textura y el cuerpo de la cerveza, dándole una sensación más ligera, además de contribuir al color final. Su inclusión también ofrece beneficios nutricionales debido a su alto contenido de fibra, convirtiéndola en un ingrediente versátil y útil en la producción cervecera.